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Scalaria se muda

En unas semanas mi sitio j-models.org y su secuela, Scalaria, desaparecerán de las pantallas y se fundirán en el sitio www.jmodels.net. La mayor parte de los contenidos seguirán activos y a disposición de quien pueda valerles para algo (además de copiarlos, se entiende). Este sitio en marcha toma ahora un nuevo rumbo. El tiempo dirá si acierto o no, en cualquier caso intentaré aprovechar la experiencia de más de una década aporreando teclas y dedicando mucho de mi tiempo al personal del modelismo, para abrir ventanas y darle al asunto una nueva perspectiva. Dicen por ahí que quien no se arriesga, no pasa la mar y que la piedra del camino no cría moho. De eso se trata precisamente.

A todos los seguidores (44, nunca pensé que podría interesarle a tanta gente), comentaristas ocasionales o de plantilla y visitantes, además de darles todas las gracias que permita la generosidad sin parecer inmodesto, les deseo que puedan encontrar acomodo también en el nuevo sitio.♦

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In a few weeks my site j-models.org  and its sequel, Scalaria, will disappear from the screens and will be merged at the new site www.jmodels.net. Most contents will be active again on this site and available to those who want to make use of them (besides copying them, of course). This is only a new step in a neverending site with almost a new name and a completely different face which takes a new turn. Time will tell if I am right or not, anyway the experience of having run these sites for 13 years and dedicating most of my free time to modelling and modellers will count in some way or another. It is time to open the windows and take a new perspective. Rolling stones gather no moss, they say, and that is exactly the question about changing things once more.

I wish to thank all the followers, visitors and commentators their support and help throughout these fruitful years and I hope they can find the new site just as interesting.♦

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Revisión 151

Tras meses de ausencia y cambiando el tercio, un vistazo al Eindecker de Airfix. Un par de errores subsanables en fábrica dejan a esta maqueta en la sección de destacables en vez de en el negociado de sobresalientes como merecería.♦

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Imaginaria: Pulp Fiction [y 3]

Acabo esta pequeña serie sobre las novelas populares de trasfondo bélico con el número de septiembre de 1959 de True Action. Otra portada con vuelta a una supuesta historia real sucedida lejos de los campos de batalla de la anterior guerra mundial y con los japoneses como trasfondo igualmente.

pulpfiction-cEntre otras narraciones, se cuenta una intitulada Las 15 doncellas de la casa de espías del Coronel Mito, con el subtítulo (De los archivos del Kempetai, la extraña historia del desesperado plan japonés para salvar su decrépito imperio). Y ahí está el tal Mito auxiliado en la banda por un par de canes que más parecen de la Gestapo (quizá llegaron en submarino desde Alemania). De nuevo panoplia de beldades entaconadas de distinto tipo y misma condición, mientras nuestro audaz piloto norteamericano se entera de todo cual vecindonga cotilla. Tenga usted una casa de espías para que luego se vayan con otro. Ya se sabe que la donna é mobile y todo eso. El pastiche erótico-violento en su salsa.♦

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Imaginaria: Pulp Fiction [2]

Portada de Male de octubre de 1958. El mundo ha cambiado y en ese momento se cuentan historias truculentas con espías del Kremlim como fondo, pero para dar vigor patrio al público, no se echan en saco roto otras historias pasadas de la guerra mundial, como la de aquel yanqui que mantuvo en alto el pabellón pese a la catastrófica caída de Singapur. Él solo vale por un ejército, qué tío.

pulpfiction-bEl último yanqui en Singapur y sus damas descalzas. La escena no puede ser más complicada. El yanqui sale de naja en una balsa de bambú, ingeniosamente dotada de paletas a popa que se mueven mediante la tracción trasera del coche. No sólo escapa con las cinco últimas beldades para él solo, sino que además se lleva el coche y la gasolina para el invento. Se entiende el cabreo de los nipones allá a lo lejos. El peligro, la muerte y la sensualidad, la delgada línea que separa el placer del dolor, siempre corren parejos en muchas de estas portadas. Al héroe se le supone buen gusto, no hay ninguna descalza fea y además hay donde escoger: rubia, pelirroja y morenas. Las occidentales vestidas a su usanza (menos ropa sería ya un descoque) y las orientales a la suya, que con el calor que hace por esos pagos, ¿a qué complicarse?. Las orientales son sumisas y tímidas, pero las occidentales hay están, valientes, activas y de armas tomar, nunca mejor dicho. Curioso también el vehículo enemigo en lontananza, parece enteramente un semioruga M3,  ¿sería capturado?.

Bajo el título de esta emocionante historia se lee: Resistiendo con cinco chicas de fiesta, mantuvo vivas las esperanzas de una victoria Aliada en el Sureste Asiático… ¿No quedamos que eran damas descalzas en lugar de chicas de fiesta? ¿No era que resistía en lugar de huir como es evidente? Da igual, ¿quién quiere lógica cuando se trata de pasar el rato?. Anda que si el yanqui no hubiese sido tan ignaro y hubiese leído este número de Male, le da la vuelta a la balsa y gana la guerra él solo.♦

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Imaginaria: Pulp Fiction [1]

Así llaman en inglés a esas novelitas y noveluchas populares de escaso precio que se vendían por decenas de miles en los Estados Unidos desde finales del siglo XIX hasta los años 50 del pasado. El denominativo Pulp Fiction, o simplemente Pulp, resulta bastante enrevesado, ya que deriva de la pulpa o pasta de papel (barata en este caso) en la que se imprimían estas obras. No eran propiamente cómics o tebeos, ya que no solían tener ilustraciones salvo en las portadas. Eso sí, había que hacerlas de lo más atractivas para ese público ansioso de gastar unos centavos en algo que leer en cualquier parte que se terciase. El invento, como puede suponerse, dio de comer a bastantes escritores y dibujantes en ciernes. Algunos de ellos, como suele pasar, llegaron a destacar posteriormente y otros, los más, acabaron en nada y se esfumaron con el correr del tiempo. Algunos personajes también saltaron a otros medios como los tebeos o el cine, haciéndose universalmente famosos:  el Zorro, Tarzán, el Coyote o Conan el Bárbaro.

Géneros hubo muchos, algunos siempre tuvieron lectores a patadas (novelas policíacas, de aventuras, amoroso-eróticas, etc.). El género bélico, sin embargo, con ser también popular, supongo que vendería más contando historias relacionadas con las tensiones internacionales anteriores a las dos guerras mundiales y con narraciones postbélicas llenas de heroismo, sacrificio y su migaja de suerte, astucia y casualidad, que tampoco debe faltar. Este género tendría sus alzas y bajas según el momento y la historia, como ha ocurrido en el cine.

pulpfiction-aArgosy es considerada una de las primeras novelas pulp de la historia, ya que empezó a editarse a fines del XIX. Este es el número del 16 de julio de 1938. Un maléfico poder oriental amenaza a los Estados Unidos por mar y aire con el país en pleno aislacionismo (América de brazos cruzados en un mundo enloquecido, se lee en portada). Nada en la ilustración indica explícitamente que se trate de Japón, pero se sobreentiende por el cruel caballero medieval, que más parece vestido de romano, y por un leve punto rojo bajo las alas de los aviones. Lo de vestirlo a la antigua usanza es para denotar que este agresor es un viejo imperio del otro lado del mundo (blanco y en botella…). Los buques agresores, sin embargo, no llevan banderas que los delaten, ya que en ese momento los dos países aún tenían relaciones diplomáticas. Curiosa y profética ilustración: tres años y medio después el puño del malvado oriental cayó sobre Hawai. Y no fue una historieta.♦

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Hawker/Hispano Fury for Spain

hawkerhispanofuryMi amigo Luís Javier Guerrero sigue embarcándose en sueños. Su nueva iniciativa se llama Plastic Models Fgordon Books, una nueva editorial que ya ha lanzado el primer título de la serie Historia para Modelistas sobre el elegante Hawker Fury en España.

Su hermano Juan Antonio Guerrero, que, además de historiador aeronáutico es consumado dibujante, aporta la documentación histórica con fotografías, algunas inéditas, y magníficos perfiles a todo color de los aparatos que participaron en los dos bandos en la Guerra Civil. Juan Antonio nos describe las vicisitudes del avión desde que en 1935 la República decidiera adoptarlo como caza para la Aviación Militar y también, en su versión naval con flotadores, para la Escuadrilla Embarcada de la Aeronáutica Naval. El Fury, estaba destinado a ser fabricado con licencia en las instalaciones de CASA en Sevilla, pero el inicio de la Guerra Civil acabó con estos planes.

En un segundo apartado, Luís Javier Guerrero nos traza una amplia panorámica del derrotero modelístico del avión en sus diversas escalas, con evaluación del parentesco y calidad de los diferentes moldes que hasta ahora han aparecido. Por último, el modelista Juan Manuel Prieto nos muestra un  detallado paso a paso de montaje y pintura de la maqueta de Airfix.

Esta obra, editada con esmero y calidad, pretende ser el primer título de una serie dedicada a aviones españoles y de otros países. Pueden verse más detalles del libro en

books.plasticmodelsfgordon.com/

y adquirirse también en la web de Plastic Models Fgordon. Ojalá haya suerte y veamos pronto otros títulos de la colección. Buena singladura para los hermanos Guerrero y su iniciativa.♦

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Las viejas maquetas (y III)

viejasmaquetas16No olvidaba las maquetas de carros en aquella España de filfa, que tenía por seña de identidad el Un, Dos, Tres, el programa de Íñigo, con su bigote de cagarruta, y la Carrá, descarada y cantando con esa boca de garage que Jehová le dio, mientras en el resto del mundo se veía por el Este a una panda de viejos achacosos y trasnochados asomados a los restos de Lenin para ver desfilar los cohetes con los que nos pulverizarían en cuestión de minutos, y por el Oeste a un pelanas multimillonario de sonrisa de cacahuete, al que al menos los norteamericanos cambiaban cada cierto tiempo para poner a otro que tal. Al último presidente le cambiaron el color, y el resultado ha sido el mismo, se conoce que la solución no va a estar en el tono de la piel. Quizás tenga que ver con el grosor, así que acaban de elegir a uno más gordo, a ver si… En aquel mundo ido, Matchbox lanzó una colección de carros a 1/76 que incluían una base con la que montar una escena. Este Puma llevaba un trozo de calle con su acerado y farola, y tres figuras. Recuerdo el molde de gran calidad para la época y escala. Se montaba muy bien. La única pega era que, una vez terminada la torre, era imposible introducir el comandante sin cirugía. Me dio pena y lo puse en plena calle dirigiendo el fuego de su vehículo a pecho descubierto.

viejasmaquetas17Quizá fuese esta la primera maqueta que pinté con Humbrol,  a pincel claro. Desconocía qué cosa era un aerógrafo ni nada parecido. Este Stuart quedaba muy cuco medio hundido en el camino arenoso del desierto con su infante por delante en posición de avance y su carrista que sí se podía meter en la torreta. Como no tenía mucho dinero para pinturas, me hube de aviar con un color desierto, ya que los otros tres botes que pude adquirir fueron para pintar aviones alemanes. Los tales botes debieron proceder de la fenecida  Hobby Sur en su primera época.

viejasmaquetas27Este H.M.S. Campbeltown me suscita muchas dudas. No consigo adivinar si lo llegué a comprar, montar y olvidar todo del tirón, o si realmente no llegué a comprarlo y estaba siempre allí, en aquel estante de El Corte Inglés de la Plaza del Duque, mirando con cara de perrillo faldero. Lo cierto es que era una chusta tan mala, que hasta a Airfix le ha dado regomello volverlo a fabricar desde entonces. No hay que dejarse engañar por sus cuatro airosas chimeneas, es una bacalá como una catedral.

viejasmaquetas18En algunos de aquellos veranos, entre destructor y submarino, debí lograr los fondos necesarios para hacerme con estos dos acorazados para mi flota japonesa. No fueron ni simultáneos ni consecutivos y tampoco recuerdo quién me “financió” el Hyuga, pero el Haruna sí que lo compré yo con los ahorros de cumpleaños y Navidades. Este fue el primero que hice, quedando como unos zorros, el hidro biplano con las alas desparejas semejando una libélula matada a cañazos. El Hyuga pre configuración híbrida salió mejor, sin ser ninguna maravilla.

viejasmaquetas19Mi intuición me engañó al pensar que el Colbert que ví en Alfonso quedaría más chulo que los enanos japoneses que había hecho hasta la fecha. Además era más grande (1/400) y comparativamente resultaba más barato. Gran error. Era una chusta con rebabas, simplona y no había manera de que los cañones quedasen airosos apuntando al cielo. El Jorge V lo compré ya en Sevilla en otra ocasión posterior. No recuerdo a ciencia cierta si fue el de Heller con caja distinta a la que he encontrado, pues esta azul debe ser de los años 80, o el de Airfix. A lo mejor fue este último porque no tenía nada que ver con el Colbert. Era mejor maqueta y quedó muy aparente. Por aquel entonces discutía con mi amigo Emilio si un acorazado era mejor que un portaaviones. Yo no tenía duda que los cañones de mi Jorge V destrozarían cualquier portaaviones que asomase la nariz por el horizonte. Qué iluso.

viejasmaquetas20El barco más grande que hice por entonces fue esta PT-109 de Revell 1/72, que no recuerdo exactamente como en esta caja. Debía tener otra. Una maqueta que hoy no pasa de normalita rasante, e incluso trasnochada, y  que entonces quedaba la mar de bien (valga el juego de palabras). Aunque había visto la película que hicieron sobre esta lancha con el futuro presidente Kennedy a los mandos, no la compré por el buscafaldas del personaje, sino porque me gustó eso de que hubiese estado en el Pacífico en liza contra mis queridos destructores japoneses. La maqueta acabó mal sus días: mi hermana le rompió los cañones de las ametralladoras en represalia por haberle dacapitado su Nancy. La muñeca tuvo arreglo y la maqueta menos. Quizá fuese la última que no pinté, o casi.

viejasmaquetas26El bicharraco de Tamiya no sé cómo vino de la tienda de Alfonso un verano. Me extraña que lo comprase yo porque las Tamiyas valían sus buenos pelucones (más bien habría que escribir calvorotas, porque en las monedas figuraba Franco, que no destacaba por su melena leonina). Tenía las cadenas de buena goma y llevaba motor. Qué bien rodaba por las losas del suelo, e incluso subía por encima de lápices, gomas y tijeras. No recuerdo que tuviese figuras, pero quizás las tenía y creo que una de las opciones de pintura era para un carro en la Checoeslovaquia de 1968 y otra era un carro polaco, con el águila en la torre. Me hacía gracia la tripulación de la caja, que parecían enfurruñados, peleados porque les gustaba la misma novia. Cosas de la mili. Mi primo Francisco sí que se marcó un Tamiyazo con el M-60 americano que han reeditado hace poco. Le salió muy bien, y eso que no se molestó en pintarlo.

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Tres de Matchbox que terminé pintando a pincel con Humbrol. Usé con ellas los pocos botes de que disponía. Quizás la primera fue el Heinkel 111, que me recordaba un boli de aquellos gordos con varios colores que usaba en el colegio, por lo que creía que el auténtico mote de lápiz volador se lo habían puesto a este y no al Dornier 17. Era un lápiz, no un boli, so memo. Luego creo que vino el Heinkel 115, tan feorro y chulo a la vez. Y el último fue el Dornier G-1 que era sencillamente precioso. Siempre me gustaron los hidros. Con estos aprendí lo poco que pude saber de pintar a pincel y colocar (medio bien) las calcas.

viejasmaquetas22Y con este de Revell, sencillote donde los hubiera, aprendí a transformar aviones de manera rudimentaria. Lo compré porque quise hacer uno de la Guerra Civil, ya que por entonces leía unos libros de una enciclopedia sobre el tema que me prestaba un amigo. En ellos venían una láminas muy bonitas con aviones de los dos bandos, y el que quedaba más a mano fue este I-16. Le pinté la cola con los colores republicanos, aunque no sé de dónde vino el Popeye del fuselaje. A lo mejor estaba en las calcas de la maqueta. Jamás he vuelto a estar tan interesado por los aviones de aquella guerra ni en general por los españoles. No sé a ciencia cierta el motivo.

viejasmaquetas25Enterado por los mismos libros mencionados que también estuvo por estos andurriales el Potez 540, intenté hacerme con uno. Finalmente me conformé con el horroroso Amiot de Heller. Era lo mismo, pero no era igual. No tuvo el dudoso honor de ser pintado. Tampoco lo tuvo el Breguet que le siguió y que, obviamente, no tuvo nada que ver con la Guerra Civil ni gaitas.

viejasmaquetas23Si el I-16 debió de ser último o de los últimos aviones que hice entonces, con el PAK 40 de Tamiya hice mi primera escena. Lo pinté con sus figuras y lo puse sobre un resto de madera procedente de un mueble de cocina,  con una casa medio derrumbada y quemada realizada con cartón endurecido a la cola y algunas maderitas para simular las vigas caídas. Quedó chulo asomando por el enorme boquete que le había dejado a la casa. El suelo lo simulé con serrín de la carpintería del Pájaro Carpintero. No es broma, era su mote. Qué chulas eran las maquetas de Tamiya. Ya hubiese querido montar aquel Tiger, o mejor, un Kubelwagen o un T-34/85.

Mis recuerdos se borran después de esta maqueta. Ya digo que a lo mejor la última de entonces fue otra, pero a estas alturas qué más da. Aquello pasó y también esto pasará. Lo que vino luego fueron los últimos años de colegio y los primeros de instituto, la desaparición de la democracia orgánica y el advenimiento de la democracia sin órganos, de catetos europeos pasamos a catetos internacionales, de los profesores autoritarios con gafas de culovaso y bigotitos años 40 que daban hostias sin más justificación y porque sí,  a los progres coleguitas de sus alumnos que entraban en clase con El País debajo del brazo y gafapastas en las napias (las profes, además, olían a pachulí, qué chuli y blandiblú). De fumar cigarrillos escondidos en los servicios a fumar porros en los parques. De Su Excelencia el Generalísimo a Ciudadano Juan Carlos. De Santo Domingo Savio (Antes morir que pecar) a Under Pressure de Bowie y Queen (Insanity laughs, under pressure we’re cracking). Del misal a los condones. De las camisas azules a las coletas rojas. La vida sí que es un porro. Un porro tremendo. A lo peor es el motivo por el que no hay vida en el Universo, que sepamos. Alguien o algo la puso a rodar sobre esta ínfima mota de polvo que navega por el espacio y nos dejó tirados cual colilla, a solas con nuestras pequeñeces y contradicciones.

Se me ha ido la mano al final de esta serie, será que es el último día de los trescientos y pico de rigor. Albricias, este año sí que acabo algo, aunque sean maquetas ya terminadas.♦

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